22.6.16

Una despedida inolvidable con DIY

Como ya os conté el otro día, nos casamos en pocos días y siempre antes de una boda viene...

¡¡¡la despedida de soltera!!!




Desde hace años, mi hermana, siempre que se le presentaba la ocasión nos soltaba: "venga.... casaos... que tengo ganas de organizar la despedida...." Y así fue, nada más dijimos que nos casábamos, una de las primeras cosas que hice fue reservar un finde para la despedida. Después de los días que hemos pasado, entiendo que tuviese tantas ganas de que llegara.

Yo en ningún momento interpuse lo que quería que me hicieran, sabía que me conocían de sobra para hacerme una despedida inolvidable. Y probablemente fue una de las cosas que ha hecho que fuese tan especial. Quería que todo fuese sorpresa. Aunque he de reconocer que miedo me daban, no lo voy a negar.

El momento de hacer la maleta era de incertidumbre. Estoy acostumbrada a hacer maletas, y más fácil aun si es para un fin de semana. Pero he de reconocer que esta vez me costó, no sabía qué tenía que echar. Tenía que hacer una maleta con una ropa de piscina (hay una alberca y nos bañaremos, me dijo) y si quieres una de salir (aunque después de todo el día de campo, lo mismo no tenemos ganas de ir a ningún sitio... fueron sus palabras).

Así que hice mi maleta, con lo que pillé, y me fui, cumpliendo ordenes, a casa de mis padres. Tenía una idea muy clara: "vamos a pasarlo bien". Sabía que estos meses lo habían preparado todo con esfuerzo e ilusión, así que dispuesta a todo lo que me hicieran, esta vez me tocaba a mi hacer el papel de la novia.

Poco a poco fueron llegando amigas a casa de mis padres, aquello pintaba muy bien.



Nada más recogerme me pusieron esta liga para que no hubiese confusión y así quedaba claro quién era la novia. Además había pitos para todas, que nos vinieron estupendamente en momentos como cuando el grupo se dividía y nos perdíamos unas de otras, o cuando estaba la mesa libre en el chiringuito para comer...

Nos pusimos en camino... y no, no me llevaron a una casa rural con alberca, sino que fuimos a unos apartamentos en Conil en la misma playa... además al ladito de un chiringuito... no podíamos estar mejor!

Mi hermana se había encargado todo este tiempo de ir haciéndome el cuerpo, para que me llevase más de una sorpresa. Una semana o así antes de la despedida me dijo de algunas amigas que no irían, yo sabía que ellas andan muy liadas y le dije que no se preocupara, que quienes fuéramos lo pasaríamos bien y a ellas les es difícil sacar fines de semana libres... Una de las sorpresas más grande fue cuando me las encontré allí esperándonos para ser partícipe de ese fin de semana inolvidable.



Pasamos allí momentos de risas, confidencias, consejos, paseos, baños, sol y charlas.

Cuando llegó el momento de arreglarnos el sábado noche, veía que todas se vestían de negro... hasta que R me dijo: "no, mira, yo me voy a poner esto" y me enseñó un conjunto muy colorido, así que continué arreglándome sin más... Pero no, simplemente fue para despistarme, efectivamente iban todas de negro con un cinturón que cada una puso como su imaginación quiso, de tela de estampado animal. Efectivamente, me tenían preparado un vestido la mar de mono, aunque he de decir, que la costurera en casa soy yo, mi hermana hizo lo que pudo con tela, tijeras y velcro. Me coloqué el vestido con un collar de perlas también DIY que preparó una amiga, muy chulo, y mi peluca. Pero... en el momento de salir, todas preparadas con sus móviles me empiezan a grabar y echar fotos, me esperaba EL DISFRAZ.

Ese dinosaurio que nos acompañó durante toda la noche, que triunfó, y que yo felizmente lucí. Me encantó, momento insuperable.

Fuimos a cenar a un lugar con música en directo (yo montada en mi dinosaurio) y siendo el centro de atención de todas las miradas. Pasamos una noche de risas, bailes y fiesta estupenda, que está claro, queda en el recuerdo de todas.

A la mañana siguiente, cuando fuimos a desayunar, aproveché que estábamos todas para darles un detallito como recuerdo de la ocasión. Fue entonces cuando les di las gracias por el fin de semana tan intenso y divertido que estábamos pasando, saqué de mi caja las tazas que había preparado días antes con frases exclusivamente para ellas. Fue el momento más emotivo, a más de una se nos salieron esas lagrimitas que todos guardamos de felicidad...



Os aconsejo un detalle como este porque es fácil de hacer y lo puedes personalizar según a la persona a la que se la vayas a entregar. Yo como no sabía exactamente quienes iban sólo puede hacer tres totalmente personalizadas, las demás todas eran tazas con superpoderes, pensadas en regalárselas a amigas.

Os dejo aquí el video tutorial de cómo hacer estas tazas con frases personalizadas, por si vosotras también queréis sorprender a vuestras amigas con algo personalizado o para cualquier otra ocasión.



En resumen, ha sido una despedida de soltera muy divertida y sorprendente. Un fin de semana que siempre recordaré y guardaré en mi corazón. MUCHAS GRACIAS A TODAS por hacerlo posible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por dejarme un comentario, me encantan!!